Tercera parte. El Padre Nuestro

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Padre nuestro, que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad,
así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.;
y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros perdonamos a nuestros deudores;
y no nos dejes caer en la tentación,
mas líbranos del mal,
porque tuyo es el reino y el poder y la gloria
por los siglos de los siglos. Amén.

 

EL INTROITO

Padre nuestro que estás en los cielos. 

¿Qué significa esto?

Con esta invocación quiere Dios atraernos para que creamos que Él es nuestro verdadero Padre y nosotros sus verdaderos hijos, de modo que con valor y plena confianza le supliquemos, como hijos amados a su amoroso padre.

 

LA PRIMERA PETICIÓN

Santificado sea tu nombre. 

¿Qué significa esto?

El nombre de Dios ya es santo en sí mismo; pero en esta petición rogamos que también entre nosotros sea santificado.

¿Cómo sucede esto?

Se santifica el nombre de Dios cuando la Palabra divina es enseñada con pureza y rectitud y nosotros vivimos santamente como hijos de Dios, conforme a ella. ¡Haz que esto sea así, amado Padre celestial! Pero quien no enseña, ni vive conforme a la Palabra de Dios, deshonra entre nosotros el nombre de Dios. ¡Guárdanos de ello, Padre celestial!

 

LA SEGUNDA PETICIÓN

Venga a nosotros tu reino.

¿Qué significa esto?

El reino de Dios viene en verdad por sí solo, sin necesidad de nuestra oración. Pero en esta petición rogamos que también venga a nosotros.

¿Cómo sucede esto?

El reino de Dios viene a nosotros cuando el Padre celestial nos da su Espíritu Santo, para que, por su gracia, creamos en su santa Palabra y llevemos una vida piadosa en este mundo temporalmente y en el otro eternamente.

 

LA TERCERA PETICIÓN

Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. 

¿Qué significa esto?

La buena y misericordiosa voluntad de Dios se hace en verdad sin necesidad de nuestra oración; pero en esta petición rogamos que también se haga entre nosotros.

¿Cómo sucede esto?

La voluntad de Dios se hace entre nosotros cuando Dios desbarata y estorba todo mal propósito y toda mala voluntad que nos impiden santificar el nombre de Dios y son obstáculo a la venida de su reino, esto es: la voluntad del diablo, del mundo y de nuestro yo. Así también se hace la voluntad de Dios cuando Él nos fortalece y nos mantiene firmes en su Palabra y en la fe hasta el fin de nuestros días. Esta es su buena y misericordiosa voluntad.

 

LA CUARTA PETICIÓN

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 

¿Qué significa esto?

Dios da diariamente el pan, también sin necesidad de nuestra súplica, aun a todos los malos; pero en esta petición rogamos que Él nos haga reconocer esto para que recibamos nuestro pan cotidiano con gratitud.

¿En qué consiste el pan cotidiano?

Consiste en todo aquello que se necesita como alimento y para satisfacción de las necesidades de esta vida, esto es: comida, bebida, vestido, calzado, casa, hogar, tierras, animales, dinero, bienes; piadoso cónyuge, hijos piadosos, piadosos trabajadores y superiores, autoridades piadosas y fieles; buen gobierno, buen tiempo; paz, salud, buena conducta, honra, buenos amigos, vecinos serviciales y cosas semejantes a éstas.

 

LA QUINTA PETICIÓN

Y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. 

¿Qué significa esto?

En esta petición rogamos al Padre celestial que no tome en cuenta nuestros pecados ni por causa de ellos nos niegue lo que pedimos. Pues no somos dignos de recibir nada de lo que imploramos, ni tampoco lo merecemos. Pero quiera Dios dárnoslo todo por su gracia, ya que nosotros en verdad pecamos a diario y sólo merecemos el castigo. Así, perdonaremos también nosotros de corazón, y con agrado haremos bien a todos los que contra nosotros pecaron.

 

LA SEXTA PETICIÓN

Y no nos dejes caer en la tentación.

¿Qué significa esto?

Dios, en verdad, no tienta a nadie; pero con esta petición le rogamos que nos guarde y mantenga, a fin de que el diablo, el mundo y nuestro yo no nos engañen y seduzcan, llevándonos a una fe errónea, a la desesperación y a otros grandes vicios y vergüenzas. Y cuando fuésemos tentados a ello, que al fin alcancemos y retengamos la victoria.

 

LA SÉPTIMA PETICIÓN

Mas líbranos del mal.

¿Qué significa esto?

En esta petición, que es compendio de todas, rogamos que el Padre celestial nos libre de todo mal de cuerpo y alma, y que cuando llegue nuestra última hora nos conceda un fin bienaventurado y, por su gracia, nos lleve de este valle de lágrimas al cielo, a morar con Él.

 

Porque tuyo es el reino, y el poder y la gloria
por los siglos de los siglos. Amén.

¿Qué significa “Amén”?

Significa que debo estar seguro, de que el Padre celestial acepta mis súplicas y las atiende; pues Él mismo nos ha ordenado orar así y ha prometido atendernos. Amén, amén, quiere decir: Sí, sí, que así sea.

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